El Diario de Copa Oro – Entrega 4

El Diario de Copa Oro – Entrega 4

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Escrito Por: Camilo Velásquez

Enviado Especial

El duro golpe de la derrota frente a Martinica ha sido superado, los semblantes en el campamento de la Azul y Blanco han mejorado notablemente y parece ser que todo el equipo está enfocado en derrotar a Panamá, algo que ahora se ha vuelto en una obligación. Nicaragua arribó a las cuatro de la tarde de ayer procedente de Nashville, Tennessee en un vuelo chárter que fue otorgado por CONCACAF y se instaló en el Doble Tree Suites de Tampa, Florida.

En un primer contacto con la prensa, la Selección fue atenta pero también fue evidente el pesar ocasionado por una derrota que no estaba dentro del presupuesto. La posibilidad de contar con Henry Duarte desde el banquillo y la sumatoria de Daniel Cadena y Juan Barrera son inspiración para un grupo de jugadores que saben y entienden que han quedado a deber y deberán tratar de saldar su deuda con Nicaragua.

Nicaragua entrenó en el Ed Radice Sport Complex que es un complejo deportivo donde juega el Tampa United FC. Las instalaciones deportivas son de grama natural y se encuentran en inmejorables condiciones y será, al igual como lo fue la Universidad Trevecca en Nashville, una sede amigable para el trabajo técnico de Henry Duarte.

Después del entrenamiento hubo una reunión improvisada entre un grupo de jugadores referentes como Manuel Rosas, Juan Barrera, Luis Fernando Copete y Daniel Cadena para tratar de garantizar que a los jugadores más jóvenes y menos experimentados se les inyecte un poco más de confianza y ánimo durante las horas previas al encuentro contra Panamá.

El capitán de la Azul y Blanco dio la cara por el grupo y afirmó que “la Selección está mentalizada en el objetivo, sabemos que contra Panamá la historia ni las estadísticas nos respaldan, pero nunca un partido se parece a otro y vamos a dejar todo en la cancha para buscar la clasificación”. Por su parte Daniel Cadena dijo sentirse con muchas ganas de saltar a la cancha contra Panamá y contó cómo vivió la derrota de Martinica desde la grada: “fueron probablemente los peores noventa minutos de mi vida, uno siempre quiere aportar y más cuando se encuentra en plenitudes físicas para hacerlo, pero vamos a corregir y mientras estemos con vida, tenemos esperanzas”.

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