Aun Hay Esperanza

Aun Hay Esperanza

26

Escrito Por: Camilo Velásquez

Enviado Especial

La Azul y Blanco jugó su peor partido en la era Henry Duarte y cayó derrotada 3-1 en un hostil partido en el Estadio Sylvio Cator de Puerto Príncipe frente a una selección haitiana que fue contundente y aprovechó una serie de errores nacionales que pesaron en demasía para dejar la serie de repechaje cuesta arriba para el partido de vuelta en Managua.

Haití y su afición incomodaron a Nicaragua en todo momento y nos hizo vivir un suplicio, sobre todo en la primera parte donde la Azul y Blanco no pudo mostrar la filosofía que ha impreso Henry Duarte desde su llegada. Tuvimos todos los problemas del mundo en la disputa por las segundas pelotas y la presión caribeña fue asfixiando los intentos de salida de una Selección que no bajó los brazos y que se encontró con un premio que brinda consuelo al 86’ con la anotación de Carlos Chavarría.

Desde el primer pitazo se notó nerviosismo en los nuestros que realizaron entregas incorrectas y que miraron con preocupación la superioridad local en los balones aéreos donde Wilde Guerries imponía sus remates de cabeza.

Al 5’ hubo una jugada que pudo cambiar el guion del partido, Chavarría recibió de Daniel Cadena un balón filtrado que dejó al esteliano en una posición muy parecida a aquella jugada en Kingston donde Carlos estableció el 0-2, lamentablemente Carlín no fue tan efectivo y envió su disparo por un costado, el Sylvio Cator suspiró con alivio.

El resto de la primera parte fue agónica, Haití se impuso a base de velocidad y sacó provecho de su fútbol directo y poco elaborado pero dejó en evidencia problemas de fundamentos. Guerries estuvo a punto de abrir el marcador al 8’ con un frentazo que se fue por sobre el marco de Téllez por muy poco. Al 17’ Duckens Nazon disparó con malas intenciones obligando a Diedrich a volar a un costado para tapar.

Las malas premoniciones, por el inicio del partido, se hicieron realidad al 18’ cuando Jeff Louis abrió la cuenta con un colocado zurdazo que se coló en el ángulo inferior derecho de nuestra portería y que desató un carnaval en Puerto Príncipe. En la jugada, Nicaragua corrió con poca fortuna porque el balón llegó a las piernas del delantero del SM Caen de Francia por nuestra incapacidad de despeje.

El gol dejó a Nicaragua en malas condiciones y Les Granadiers buscaron el knockout. Al 23’ Téllez tapó genialmente un mano a mano con Guerries, al 34’ el travesaño nos salvó de un potente disparo de Louis y al 37’ Kervens Belfort disparó una pelota que pasó rozando el poste derecho.

Al 40’ se nos abrió el piso y Haití volvió a marcar. La jugada nació en un esfuerzo gigante de Juan Ramón Barrera que llegó a robar una pelota que conducía Jeff Louis, pero la suerte estuvo del lado haitiano porque el balón se estrelló en la pierna de Marlon López para que Guerries disparara a puerta y celebrara que el muslo de Luis Fernando Copete desviara la pelota lo suficiente para poder batir a Téllez.

Antes del descanso nos vimos a punto de tocar la lona cuando Téllez, gran responsable de tenernos con vida, tapó un mano a mano con Dickens Nazon al 42’ y fue el propio Nazon que al 45+1’ remató de cabeza al travesaño. El pitazo de Drew Fisher nos llenó de felicidad, la tortura se pausó y aun respirábamos.

Nicaragua mejoró en el complemento, la ausencia ofensiva se fue superando y la falta de asociación mostrada en el arranque fue corregida gracias al ingreso de Eulises Pavón en lugar de Luis Peralta. Duarte retrasó a Daniel Cadena para que jugara a la par de Marlon López y El Mákina salió de su ausencia para empezar a conducir nuestro ataque y aprovechar la conducción de un estoico Juan Ramón Barrera.

La Azul y Blanco entendió la importancia de marcar un gol y con un manejo eficiente de pelota le fue quitando fortaleza al ataque local. Josué Quijano, con demasiado sacrifico, avisó al 51’ con un remate que se fue cerca del marco del gigante Steward Ceus. Pero el fútbol algunas veces es brutal y cuando mejor jugábamos llegó el tercero gracias a una incorrecta entrega de Marlon López que quiso tocar con Barrera, pero El Iluminado fue anticipado por Louis y tras una serie de rebotes, Kevin LaFrance estableció la goleada y temimos lo peor.

Duarte mandó a la cancha a Luis Manuel Galeano en lugar de Bryan García y el jalapeño ingresó con total disposición de aportar su ingenio para regresarnos la esperanza. Haití cometió el error de sentir que el partido y la llave estaban definidos y se relajó mientras Nicaragua, mostrando un corazón gigante no se resignó y buscó una pequeña rendija para dejar circular el aire.

Al 67’ Galeano asustó a Ceus con un disparo de media volea que el arquero envió a tiro de esquina y al 82’ una pelota que no pudo ser definida por Chavarría tras un preciso centro de Josué Quijano nos hizo lamentar la perenne posibilidad del descuento.

Al 86’ salimos del coma, Eulises Pavón fue a presionar la salida de Sebastian Thuriere y ganó, habilitó a Galeano que quedó mano a mano con Ceus que salió con angustia, Galeano con inteligencia aguantó la proyección de Chavarría que solo tocó la pelota para hacernos gritar con esperanza de que en Managua, todo será mejor.

2 COMMENTS

LEAVE YOUR COMMENTS