Perdimos Todos

Perdimos Todos

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Escrito Por: Camilo Velásquez

¡Perdimos todos! La situación caótica con la que se marchó, de manera forzada, la Selección Nicaragüense de Fútbol es únicamente el punto de ebullición de una olla de presión que amenazaba con explotar desde hace muchos años. ¿Vale la pena trata de encontrar culpables? Pueda ser que sí, pero solamente si estamos dispuestos todos a aceptar nuestros niveles de culpabilidad porque aquí culpables somos todos.

Culpable es la Federación Nicaragüense de Fútbol como el ente rector del fútbol en Nicaragua porque durante toda su existencia ha demostrado una alarmante y preocupante incapacidad de mercadeo y de convencimiento. FENIFUT ha heredado de sus administraciones pasadas los problemas para agregar sponsorship adecuado y apropiado para ser auto sostenible. Pero también hace falta en la Federación un poco de voluntad porque han pasado 15 años desde que se fraguó el fraude llamado “Escuela de Talentos” que no fue más que una cortina de humo engendrada, ejecutada y disfrutada por el reo Julio Rocha.

Con respecto a la Escuela de Talentos podemos poner como ejemplo la casa particular de cada uno de nosotros. Es cierto que la plata no abunda en las arcas federativas, pero también es cierto que una casa, por muy humilde que sea, puede irse construyendo a paso lento pero seguro. ¿Acaso no puede FENIFUT comprar una cama al mes hasta que se consigan treinta camas? ¿No podría FENIFUT sacar (aunque sea al crédito) diez dispositivos de aire acondicionado para que cada uno de los cuartos sean climatizados? ¿Acaso no podría FENIFUT mejorar las condiciones de un baño cada seis meses? Yo pienso que si es posible hacerlo, pero ha faltado voluntad.

Culpable es Henry Duarte por darle la espalda a un jugador que únicamente se arriesgó a reclamar de manera pública una serie de condiciones que son humanas. Duarte dijo de manera pública que la actuación de Jaime Moreno era incorrecta y falta de características que un jugador de la Selección Nacional debería de tener. También falló el tico en no ajustarse a la planificación presentada en conferencia de prensa e insistir en que los legionarios debían estar presentes en un inútil partido contra Honduras.

¿Acaso los legionarios tienen algo que demostrar? ¿No tiene claro Duarte que los cinco que juegan fuera están en un nivel visiblemente superior al nivel en el que se encuentran el restante de los seleccionados? Lo lógico era que Moreno, Copete, Cadena, Barrera y Pavón se reunieran con el resto de jugadores en Miami y no obligarlos a viajar durante más de 20 horas en un extenuante viaje terrestre. Tanto Moreno como Copete y Cadena deben viajar por grandes espacios de tiempo para poder llegar a Managua procedentes de las ciudades en donde radican y, por ende, juegan. Por lo tanto, lo óptimo era dejarlos descansar en Miami de cara a lo más importante en nuestro panorama: Haití. Dio la impresión por momentos que la prioridad del tico era cumplirle la palabra a Jorge Luis Pinto y no el bienestar de sus propios jugadores

Culpable somos los medios de comunicación que con algunas excepciones minimizan constantemente el fútbol que se juega en Nicaragua, un fútbol que es constantemente puesto a competir contra el beisbol y un fútbol que es el la única disciplina en nuestro país que no recibe presupuesto estatal. Cuando los medios de comunicación, en su totalidad, se decidan por apoyar la masificación del fútbol en acompañamiento y difusión, el deporte será más atractivo. No pierdan de vista que la Azul y Blanco es la única selección del área (sacando de la lista a Belice) que viaja con un mínimo acompañamiento periodístico (normalmente el único medio que acompaña es FutbolNica.Net).

Culpable es la empresa privada que con una inaceptable mezquindad se niega a invertir en un deporte que necesita de inversión. Esta mezquindad se aplica a medios de comunicación, clubes de fútbol y por supuesto, a la Azul y Blanco. Habrá que buscar legislaciones y modificaciones fiscales para incentivar la inversión privada.

Culpables somos los aficionados al señalar de manera constante a nuestro fútbol como mediocre al compararlo con la Liga de España que es un monstruo económico con el poderío suficiente para pagar la nómina de nuestra Selección por un espacio considerable de tiempo. Somos culpables por cuestionar y amenazar con no asistir al estadio para apoyar a la Selección por una entrada de diez dólares en una localidad y seis en otra localidad. En otras palabras, somos mezquinos con nuestro equipo nacional, pero somos capaces de empeñar el alma por ver a un cantante de reggaetón.

Culpables son los jugadores porque han permitido que su silencio legitime la falta de voluntad de FENIFUT, porque al permitir que se les doble el brazo, fomentan que la carencia administrativa camine a paso sólido. Son culpables porque sin ellos el fútbol no existe y por lo tanto, una drástica decisión pondría a FENIFUT con las manos arriba. Jaime Moreno habló y lo hizo con contundencia, pero no de manera adecuada, porque no podes exigir mejoras con ofensas y epitafios, la violencia verbal únicamente genera violencia verbal y cuando el respeto y el amor se dañan, es mejor cambiarlo en vez de repararlo, como dice el merengue de Rikarena.

¡Basta ya! Dejemos de menospreciar a nuestro fútbol y emprendamos un proyecto de país como se ha hecho en Panamá. Dejemos de cuestionar calidad constantemente, dejemos de regatear costo de entradas y decidámonos a empujar juntos este barco llamado fútbol.

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